
Hoy, como muchos otros días fue ambivalente. Disfruté de una charla amena, unas cervezas y una compañía que me agrada. Excelente podemos decir, pero no falta luego el pelo en la sopa. A veces veo lo que tengo y siento que el camino es cuesta arriba. Muchas veces me pregunto ¿qué es lo que hago?, ¿cómo es que una y otra vez llego al mismo sitio?, ¿Qué actitud debería asumir para evitar que volviera a hacer lo mismo? Y cada vez que me pasa recuerdo un dialogo de mi película favorita Jóvenes corazones gay en la que Arnold y Alan acaban de conocerse y están platicando en un restaurant. Alan le dice que se ha cansado de que cada vez que conoce a un hombre, éste lo único que desea es acostarse con él. Arnold le responde “que curioso, cada vez que conozco a un hombre lo único que desea es platicar conmigo”.
A veces me siento identificado con Arnold. Últimamente he recibido muchos halagos por parte de jóvenes que me dicen lo guapo que soy, lo atractivo que les resulto pero ahí curiosamente de lo que se trata es de sexo express, ya, ahora, en este instante, no hay nada que pensar. Y pienso que nuevamente me encuentro en una situación que no me agrada ¿qué quiero entonces? ¿Por qué me quejo?
Creo que como humano que soy, estoy lleno de contradicciones, deseos, necesidades, y una que otra frustración.
Pero bueno, a veces me parece obvio lo que deseo, a veces no es tan claro. Creo que lo que me gustaría es poder dar y recibir afecto sin temores, sin cortapisas, sin esperar que surjan las verdaderas intenciones. Por otro lado esa situación también podría interpretarse como una señal de que ahí puede haber algo interesante, oculto, posible, incipiente.
Creo que lo que más me frustra a veces es vivir en una sociedad con cánones de conducta tan rígidos, heterosexistas y homofobos. Una sociedad que no gusta de ver a dos hombres caminar tiernamente del brazo, en la que uno recarga la cabeza en el hombro del otro. Una sociedad en la que no es bien recibido el hecho de que dos hombres se demuestren afecto. Una sociedad que nos enseñó a sentirnos avergonzados por expresar esas emociones, sentimientos y expresiones de afecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario