domingo, 3 de junio de 2007

¡Válgame Dios, es un promiscuo!


La palabrita esa siempre me ha molestado. Me parece que es una de las más desagradables que se usan para descalificar al otro. Al decidirme a escribir esto me encontré con que la búsqueda de términos en el diccionario tuvo que ser más amplia que en otras ocasiones, así que espero que mi lector me tenga paciencia y se tome el tiempo para leer estas líneas.

Pensando de dónde salió el término me acordé de los famosos pecados capitales. La lujuria es, de acuerdo con el diccionario: 1. f. Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales. Clarísima me quedó la idea por supuesto. Así que si hablamos de uso lícito pues habrá que remitirse a las consideraciones que cada contexto le da a ello. Lo que es lícito aquí puede no serlo en algún otro lado. Apetito desordenado, bueno eso es más complicado porque al menos a mi no me queda claro a que se estaría refiriendo quien pensó en semejante expresión ¿cómo saber si un apetito es ordenado o desordenado? ¿de qué clase de orden tendríamos que hablar? Me parece que el termino lujuria no aporta demasiado cuando nos estamos refiriendo a estos temas. Como muchos otros, me parece que este simplemente sirve como un calificativo, pero no ayuda a desentrañar el sentido que le damos a un término o comportamiento.

Siguiendo con estos términos me acordé de otro que se ha llegado a utilizar cuando se piensa en la sexualidad de las mujeres. Así se les llama ninfómanas que según el mismo diccionario se refiere a: Furor uterino. m. Med. Deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula. Sorprendente verdaderamente pues que yo sepa no se habla de algo así en relación al hombre y la verdad es que no creo que sea porque hay mujeres que tengan ese deseo violento e insaciable sino porque más bien socialmente se espera que la mujer sea más bien recatada, que no demuestre demasiado su apetito sexual, que espere a que el varón tome la iniciativa en el ejercicio de la sexualidad.

Ahora bien, a los hombres se les ha llamado promiscuos, aunque el termino suele utilizarse básicamente para los varones gay y no así para los heterosexuales, que para variar no reciben esa clase de valoraciones, independientemente del ejercicio que hagan de su sexualidad.

Pero sigo, el diccionario de la Real Academia dice de promiscuo: adj. Se dice de la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias, así como de su comportamiento, modo de vida, etc.

De acuerdo con la definición el término no se limita a la sexualidad sino se extiende a su modo de vida. Su vida toda es promiscua. El sujeto queda marcado así por un calificativo que no sólo hace referencia a su actividad sexual sino también al resto de su vida cotidiana.

Pero nuevamente volvemos al asunto ¿Quién es el promiscuo? Si tengo pareja y llego a tener relaciones sexuales con otro sujeto ¿soy promiscuo?, ¿y si no tengo pareja?, ¿a partir de cuantas relaciones se es promiscuo?, ¿con una a la semana ya se es promiscuo?, ¿Cuántas debo tener para no ser denominado promiscuo? Y si tengo muchas relaciones con una persona en un mes, y al cabo de este conozco a otra persona y tengo muchas relaciones con éste ¿no soy promiscuo? Si una noche tengo varios encuentros y no vuelvo a tenerlos en varios meses ¿soy promiscuo?

¿Quién evalúa la promiscuidad de las personas?

¿Porqué es malo ser promiscuo? ¿es un asunto de moral? O ¿de qué se trata?

Bueno pues yo ahí se las dejo, ver que me quieren comentar.

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