
Ayer vi que estaba conectado en msn a un chico que conocí por una de esas páginas de encuentros que han proliferado últimamente. Es un sujeto joven -26 años más o menos- muy atractivo en general y que llamó mi atención cuando leí su perfil. En realidad habíamos platicado muy poco pues a pesar de que hacia cerca de un mes que lo había contactado, nuestros encuentros en msn habían sido escasos.
Ayer lo saludé como suelo hacerlo, alegremente e interesándome por mi interlocutor. Sin embargo, su respuesta no fue, digamos que muy calida. Me pareció que algo le sucedía y a pregunta expresa me dijo que no, que estaba bien. No tuve que insistir mucho para que soltara la lengua.
Confesó estar bastante deprimido aunque no me explicó la razón, sin embargo lo que si dijo fue lo mucho que detestaba ser gay. Aparentemente todo surgía de una ruptura o la imposibilidad de generar una relación con una persona.
Lo que deseo traer a colación son los argumentos que esgrimió y que me parecen importantes sobre todo porque uno piensa que esas cosas ya están superadas y de repente alguien nos ubica en la realidad, no es así, hay mucho que seguir picando piedra.
Me dijo que lo peor que le podía haber sucedido en la vida era ser gay y cuando le pregunté que es lo malo de ser gay me contesto algo así como que “eso mismo, que es malo, es un defecto, no es intencional, pero es un defecto, como el sindrome de down, y un niño down no puede hacer su vida normal a veces”
Honestamente me dejó con los ojos cuadrados y después siguió con el consabido discurso de que el pene no se hizo para penetrar a un hombre, que eso no es natural, que lo natural es la relación entre hombre y mujer, etcétera.
Me preocupa que a estas alturas del siglo XXI persistan esas ideas que alimentan la homofobia. Este chico me dijo que llevaba varios días tomando antidepresivos pero que no podía parar de llorar desde hacia tres días. Temo por su integridad física porque muchos discursos moralistas tanto de la iglesia como de las buenas conciencias de nuestra sociedad pueden llegar a convencer a un chico de que efectivamente ha vivido en un error y que tendría que modificar su vida.
Me parece que hay mucho por hacer aún, que si pensamos que los jóvenes de hoy ya viven de una manera libre su sexualidad no estamos del todo en lo cierto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario