El día de ayer sostuve una acalorada discusión con un conocido que entusiasta me presentó una serie de artículos que encontró relativos a una teoría que “refuta” la transmisión sexual del VIH y en los que incluso de plantea la inexistencia de tal virus.
He estado leyendo, con mis escasos conocimientos al respecto, los artículos mencionados que me siguen pareciendo al menos, discutibles.
Los autores alegan que las evidencias obtenidas de las investigaciones realizadas fundamentalmente en países del llamado tercer mundo, muestran que la verdadera causa del SIDA serían más bien problemas en la nutrición. Así van revisando los distintos síntomas asociados a ello y explican el papel tan importante que en ello juega la alimentación. Asimismo hablan de lo que denominan agentes estresantes inmunologicos como los causantes del mal.
Desde mi humilde punto de vista, los argumentos que ofrecen quienes presentan estas teorías no se contraponen con los que existen ya, y que son los que se conocen “oficialmente”. Más bien me parece que serían parte de estos.
Por ejemplo, me llama la atención que para sostener su argumentación sobre los aspectos nutricionales no se refieran a la población blanca de los países occidentales, que se encuentra infectada, y que suelen ser de clase media o alta por lo que tendrían pocos problemas de desnutrición, creo yo.
Por otro lado habla de agentes estresantes entre los que incluye sustancias sicoactivas, la pobreza extrema, entre muchas otras. Me parece estar de acuerdo con que muchas de esas cosas inciden de manera importante sobre el sistema inmunológico pero me parece aún reduccionista pensar en ello como único causante del padecimiento.
Considero que ésta es una discusión complicada porque evidentemente mis conocimientos al respecto son limitados. Lo que realmente me preocupa de esta propuesta es lo relativo a la prevención.
Si se siguen estos argumentos, la transmisión sexual no existiría, y todos los esfuerzos de las campañas de prevención no tendrían razón de ser. Me parece sumamente delicado esto, sobre todo porque hay una fuerte tendencia a desechar el condón entre muchos hombres quienes argumentan que el vih-sida es un invento y que en realidad no existe.
Me parece que el hecho de que haya pasado a ser una enfermedad mortal a casi algo crónico ha provocado que muchos sujetos hayan dejado de tener la percepción del riesgo que se tenía hace diez años. Me parece que estas teorías pueden ser muy riesgosas y desencadenar problemas mayores que los pretende resolver.
Ese es mi muy humilde punto de vista.