jueves, 30 de agosto de 2007

La importancia de la ternura

Hace poco conocí a un chico fuera de lo común. Un joven de mediana estatura aunque parecía mucho más pequeño cuando lo vi por primera vez, delgado, más de los que a primera vista podría creerse, pero lo que más llamó mi atención fueron un par de ojitos traviesos, juguetones, sobre una amplia sonrisa que pareciera no desaparecer nunca.

Quizás hubiera pasado desapercibido para mi si no fuera por su trato. Definitivamente no se trata de un niño, es ya un hombre de cerca de treinta años y sin embargo la forma de tratar a las personas refleja más allá de una actitud respetuosa, una enorme ternura. Creo que pocas veces he tratado a una persona de quien pueda señalar su trato de esta manera.

No podría describir su forma de ser porque no puedo identificar frases, o expresiones que objetivamente puedan ser señaladas de esta manera y sin embargo cuando uno platica con él la sensación de calidez que invade el ambiente es sumamente grata.

Por supuesto es una persona cuya actitud es positiva, se siente claramente que en su actitud y en sus palabras siempre hay algo agradable qué decir.

Me llama mucho la atención porque solamente había conocido a una persona semejante y murió hace unos tres años, mi muy querido amigo M.

Evidentemente no se trata de que se le adjudiquen cualidades más allá de las que cualquier persona puede percibir, es simplemente que para mi, la ternura, una actitud dulce por parte de las personas que me son cercanas vale mucho más que cualquier otra clase de palabras o actitudes.

¡Viva la ternura!

martes, 28 de agosto de 2007

Expectativa

sCuando pienso en mi vida actual nuevamente siento una enorme incertidumbre ante un futuro que no alcanza a verse claramente. En todos los ámbitos siento difícil poder tener claridad: en el afectivo, aunque sé en dónde se encuentran mis mayores afectos, no dejo de darme cuenta de que hay muchos otros que disfruto, que descubro día y a día, y que muchas veces me sorprenden, como la sorpresa que me dio ayer S, un niño gay de un pueblito alejado de las principales zonas urbanas del estado con el que tuve largas conversaciones mientras estudiaba la licenciatura, y que ahora me buscó nuevamente un poco por gratitud, un poco por amistad, un poco por necesidad de ser nuevamente escuchado, un niño que a pesar de lo mucho que ha avanzado personalmente sigo viéndolo con una enorme ternura, como a un hermanito pequeño.
En lo sexual también veo esa incertidumbre, quizás sea este en el que mayormente la siento, porque finalmente es este un ámbito en el que más que una búsqueda especifica, veo cómo cambia mi futuro en la medida en que voy avanzando en mi edad, y en que me voy consolidando como un profesionista maduro: Esto necesariamente me pone frente a diferentes relaciones con sujetos diversos, y con los que no necesariamente me engancho, porque finalmente para mi es importante la amistad para disfrutar de la sexualidad, y aunque uno de los chicos que más estimo seguirá indefinidamente como un objetivo a alcanzar, eso no supone que le ponga pausa a mi sexualidad. Seguiré viviendo y disfrutando mi sexualidad a veces disfrutándolo mis a veces menos pero tratando de gozarlo y de crecer como persona.
En lo profesional por supuesto que veo que se va cumpliendo mi ciclo en el actual sitio en el que me encuentro, y que demanda un cambio significativo que me ofrezca nuevas y mejores condiciones en las que pueda sentir que estoy nuevamente haciendo cosas de manera creativa, y no una repetición de algunos de los asuntos que eventualmente me ha resultado repetitivo. Así que aquí sigo y seguiré con la expectativa que me dará el futuro maravilloso.

sábado, 25 de agosto de 2007

Cibersexo


Pues ya estoy de regreso y ahora muy entusiasmado recomendando un libro extraordinario que me encontré en línea que se titula Cibersexo: ¿La última frontera del Eros? Un estudio etnográfico. de Edgar Gómez Cruz que se puede ver en http://www.razonypalabra.org.mx/libros/libros/cibersexo.pdf
Me parece que el autor logra desentrañar en este texto mucho del sentido que cobra no sólo el cibersexo sino las relaciones sociales mediadas por el internet. Considero que Gómez expone de una manera muy clara y muy ágil el sentido que cobra el ciber espacio en los contextos contemporáneos y la construcción de las comunidades virtuales.
Desde mi punto de vista un texto que es importante leer, sobre todo para quienes hemos hecho de la navegación por internet una práctica cotidiana

domingo, 19 de agosto de 2007

Tempralmente fuera de servicio


Lo siento, toy malito por tragón, pero volveré

sábado, 18 de agosto de 2007

¿Verdades sobre el vih-sida?


El día de ayer sostuve una acalorada discusión con un conocido que entusiasta me presentó una serie de artículos que encontró relativos a una teoría que “refuta” la transmisión sexual del VIH y en los que incluso de plantea la inexistencia de tal virus.

He estado leyendo, con mis escasos conocimientos al respecto, los artículos mencionados que me siguen pareciendo al menos, discutibles.

Los autores alegan que las evidencias obtenidas de las investigaciones realizadas fundamentalmente en países del llamado tercer mundo, muestran que la verdadera causa del SIDA serían más bien problemas en la nutrición. Así van revisando los distintos síntomas asociados a ello y explican el papel tan importante que en ello juega la alimentación. Asimismo hablan de lo que denominan agentes estresantes inmunologicos como los causantes del mal.

Desde mi humilde punto de vista, los argumentos que ofrecen quienes presentan estas teorías no se contraponen con los que existen ya, y que son los que se conocen “oficialmente”. Más bien me parece que serían parte de estos.

Por ejemplo, me llama la atención que para sostener su argumentación sobre los aspectos nutricionales no se refieran a la población blanca de los países occidentales, que se encuentra infectada, y que suelen ser de clase media o alta por lo que tendrían pocos problemas de desnutrición, creo yo.

Por otro lado habla de agentes estresantes entre los que incluye sustancias sicoactivas, la pobreza extrema, entre muchas otras. Me parece estar de acuerdo con que muchas de esas cosas inciden de manera importante sobre el sistema inmunológico pero me parece aún reduccionista pensar en ello como único causante del padecimiento.

Considero que ésta es una discusión complicada porque evidentemente mis conocimientos al respecto son limitados. Lo que realmente me preocupa de esta propuesta es lo relativo a la prevención.

Si se siguen estos argumentos, la transmisión sexual no existiría, y todos los esfuerzos de las campañas de prevención no tendrían razón de ser. Me parece sumamente delicado esto, sobre todo porque hay una fuerte tendencia a desechar el condón entre muchos hombres quienes argumentan que el vih-sida es un invento y que en realidad no existe.

Me parece que el hecho de que haya pasado a ser una enfermedad mortal a casi algo crónico ha provocado que muchos sujetos hayan dejado de tener la percepción del riesgo que se tenía hace diez años. Me parece que estas teorías pueden ser muy riesgosas y desencadenar problemas mayores que los pretende resolver.

Ese es mi muy humilde punto de vista.

viernes, 17 de agosto de 2007

Relájate y disfruta


Recuerdo que cuando era niño y me iban a inyectar me decían “ponte flojito para que no te duela” y pues recordando aquella frase he decidido retomar las sabias palabras que entonces me decían y llevarlas a la práctica ahora.

Es por eso que he decidido relajarme y disfrutarlo. Voy a hacer acopio de mi faceta masoca y disfrutar de esto.

De hecho hace tiempo vengo pensando que entre el placer y el dolor puede haber una delgada línea y a veces no sabe uno donde esta cada cosa. Hay veces que parece que disfruto con esto y hoy me pregunté ¿lo hago? ¿disfruto con esta situación? Quizas.

Finalmente prefiero esto a pasar la vida en blanco, así que, pues allá voy.

La Ciencia


Resulta que en pleno siglo XXI seguimos arrastrando viejos discursos de la ciencia positivista. Resulta que aún el día de hoy, muchos de los postulados que en el siglo XIX fueron fundamentales para el desarrollo y validación del conocimiento siguen siendo exigidos a quienes producen conocimiento.

La aparentemente superada discusión en torno a la objetividad del conocimiento sigue estando presente en muchos ámbitos académicos. Por ejemplo en una convocatoria que acabo de ver para un congreso de investigación turística se indica a los participantes que sus ponencias no pueden estar escritas “en primera persona, sea singular o plural mayestático”, lo que en muchos contextos se supone que previene contra la subjetividad del investigador.

Otra ficción que sigue presente es la que supone que los estudios cuantitativos son más rigurosos que los cualitativos y se suele cuestionar a estos últimos acerca de la representatividad de sus resultados, a sabiendas de que precisamente, en esas investigaciones no se está partiendo de esa premisa.

Y en términos disciplinarios algunas ciencias son más “científicas” que otras. Un caso claro es el de la medicina que se sigue asumiendo como la que tiene la última palabra en muchos contextos de conocimiento. Así, el médico suele dar su veredicto como si tuviera que asumirse como un dogma de fe que no pudiera ser cuestionado. Lo peor que le puede suceder a un médico es que un paciente le pida que argumente sus conclusiones; es una blasfemia.

Así, quienes hablan del enorme desarrollo de la ciencia de repente pierden de vista el hecho de que aún en la ciencia hay mucha resistencia a aceptar nuevas ideas.

jueves, 16 de agosto de 2007

...

Quisiera poder decirte que no me importa, quisiera poder incluso decir que me alegro porque así la vida nos pone a mano, pero no es así. Saber que hay algo que te afecta me afecta a mí.

Aún me sigo preguntando porqué sucede esto. Si el año pasado alguien me hubiera dicho que esto pasaría me hubiera dado mucha risa, porque no hay nada que dentro de mi biografía que muestre un indicio de que esto podría suceder. De hecho he tratado a decenas de jóvenes en mis cursos y ha habido muchos muy interesantes. Por eso es que aún no entiendo qué pasó en esta ocasión, que extraña conjunción de planetas se dio para que me prendara de ti.

Ahora, pasan los días y creo que tengo remedio, de hecho si lo tengo. Estas cosas se curan con el tiempo, yo lo sé. Aquí la única incertidumbre es cuanto tiempo pasará. Recuerdo que en una película una mujer le dice a su hijo que con el tiempo se acostumbrará a su pérdida, pero que no olvidará, y entonces le pregunta al hijo que si quiere olvidar y el hijo responde que no. Así estoy yo, ojala pueda llegar a acostumbrarme a esto, pero no quiero olvidarlo. Quiero conservar esto como un tesoro.

Tengo muchos tesoros que he guardado a lo largo de la vida: cartas, fotos, poemas y hasta chacharitas y cada una me remite a muchas personas maravillosas, personas que en su momento me dieron su cariño, que siguen viviendo en mi corazón.

En ese sentido soy muy afortunado por tener tantos tesoros que he sabido aquilatar. Por eso no te quiero olvidar.

Aún cuando no volviera a saber de ti, ya dejaste tu impronta en mí y esa no se podrá borrar.

Tengo terror de empezar a actuar de manera ridícula, espero no llegar a ello, espero poder conservar la cordura y la dignidad, pero también deseo no dejar de gozar la vida por conservar el orgullo o por actuar digno.

En fin, ya te metiste a mi corazón y eso es lo importante…

Ralf Konig

No crean que sé mucho de este magnifico y guapo alemán, en realidad lo bajé esto de Wikipedia pero es un hecho que sus comics son sensacionales, pues recrean muchas de las actitudes, los deseos, y las cosas que solemos hacer los hombres gay

En 1987 publicó su primer álbum, Der bewegte Mann (El hombre deseado), en el que ya se podían encontrar las características representativas de su obra: unos alocados personajes que se ven envueltos en continuos enredos, el reflejo de una sexualidad abierta y sin ningún de prejuicio, el retrato de las relaciones de pareja homosexuales, o la crítica irónica a la sociedad tradicional, retratando frecuentemente a los heterosexuales como cotillas o provincianos. Su estilo también es reconocible por emplear casi siempre el blanco y negro en sus historietas y en las características grandes narices con las que dibuja a sus personajes.

De él he leído varios libros y la verdad es que vuelvo a ellos con un enorme gusto pues no sólo me siguen haciendo reir a carcajadas sino que además me parece un humor muy fino y pues en muchas ocasiones me he sentido identificado tanto con Konrad como con Paul, sus magnificos personajes.


miércoles, 15 de agosto de 2007

Mis autores favoritos

Cada que me preguntan por mis autores favoritos me siento como si me vaciaran de repente el cerebro y no me puedo acordar de ninguno. Por eso ahora quiero aprovechar la ocasión para hablar de algunos que me gustan muchísimo por distintas razones. En este momento me acuerdo de tres muy disímbolos pero que me parecen interesantes.

Edmund White, Jean Genet y David Leavitt.

El primero que conocí fue Genet, y me marcó particularmente su extraordinaria obra Querelle de Brest, una fantástica novela homoerótica en la que se narra la relación de un par de hermanos en la costa francesa, uno de ellos marinero del cual está enamorado su capitán. Tanto el libro como la película son de una enorme belleza artística.

Quizás sea este como ninguno otro autor el que puede retratar la fuerza, la violencia, la masculinidad, el erotismo entre varones de una manera magistral. Muchos de los pasajes de esa obra los tengo aún grabados en mi memoria.

David Leavitt es otro autor que me sedujo con sus obras. Recuerdo que me llamó particularmente el titulo de una de ellas El lenguaje perdido de las gruas. Leí varias de sus novelas que me hacen imaginar alguna de esas ciudades pequeñas norteamericanas creo que de los años setenta. Ahora mi mente confunde argumentos y títulos de sus novelas pero recuerdo haberme sentido impactado por una en la que relata el encuentro de un hombre con su hijo que está saliendo de la adolescencia en un típico cine en el que los hombres tienen encuentros sexuales. La manera en que relata el pasaje me hace pensar en la enorme desolación a la que se enfrentan los personajes.

Finalmente Edmund White, de quien sigo esperando que se traduzca su biografía de Genet al español. (que por cierto sólo una vez la vi en su edición en inglés). De él me sorprendieron sin duda sus relatos autobiográficos principalmente La hermosa habitación está vacía, Historia particular de un muchacho, Desollado vivo. De las cosas que me sorprendieron de los relatos de este autor fue poder descubrirme en sus experiencias, ver que podía compartir algunas de ellas, y más que eso, algunos sentimientos frente a las experiencias que marcaron su vida.

martes, 14 de agosto de 2007

De adolescente


Hoy estuve pensando en esa primera experiencia, ese primer encuentro con un hombre y que obviamente marcó mi existencia.
De los diferentes ángulos desde los que podría considerar ese encuentro de mi vida, elijo, por razones personales, solamente considerar el hecho de cómo estuvimos vinculados él y yo.
Cuando lo conocí él era unos 12 o 13 años más grande que yo, y en el ambiente autoritario de la escuela, era la única persona con la que nos podíamos sentir libres de expresar nuestras ideas. Con él empecé a conocer un mundo más amplio de literatura y de música latinoamericana.
Con él descubrí por ejemplo a Herman Hesse y a los Folckloristas, y a tantos otros que fueron para mi imágenes maravillosas de un mundo inexplorado. Era interesante ver a ese hombre agradable de trato y a la vez firme en sus ideas.
No era especialmente guapo, aunque era increíble la cantidad de vello que era posible ver en su cuerpo, y que se antojaba muy excitante.
La relación maestro-alumno era un tanto extraña porque en un contexto en el que las relaciones eran totalmente jerárquicas, que nosotros tuviéramos amistad con él era difícil de entender.
¿Cómo llegamos al sexo? Siempre he pensado que fue un hecho fortuito. Creo que yo hubiera querido una tierna historia de amor con recaditos, besitos a escondidas, tomarnos de las manos en la oscuridad de un cine y cosas así, pero se dio primero el sexo.
Me tuve que brincar la historia romántica y creo que ese tiempo en que debí tenerla pasó sin que hubiera conocido esa experiencia.
Ahora cuando veo a esos adolescentes gay que establecen noviazgos, pienso que seguramente lo hubiera disfrutado mucho auque dudo que en mi generación se hayan podido dar muchas de esas relaciones.
Ya no la tendré, jeje, ese momento ya pasó, pero a veces siento una cierta nostalgia de ello y deseo que los chicos puedan vivir su experiencia, esa llena de melcocha pero que tiene su encanto.

Sobre el amor y la muerte


"En el enamoramiento y en el amor se manifiesta una buena porción de estupidez. A este respecto, recomiendo leer las cartas de amor de uno mismo, con un alejamiento en el tiempo de unos veinte o treinta años. Se le subirán los colores ante ese documento desierto de necedad, soberbia, prepotencia y ceguedad: un contenido trivial, un estilo penoso. A uno le parece casi incomprensible que un ser humano, aunque sólo sea medianamente inteligente, haya podido estar nunca en condiciones de sentir, pensar y escribir semejantes tonterías. Evidentemente, si se es amable, es algo que se puede llamar infantil, digno de compasión e incluso conmovedor. Y, sin embargo, parece adecuado hablar de una estupidificación temporal del ser humano por el amor. Sabido es que no se puede sostener una conversación normal con un enamorado, y mucho menos sobre el objeto de su amor. Las advertencias mejor intencionadas, argumentos irrefutables y observaciones evidentemente ciertas rebotan en un gran “pero”: “¡Pero es que yo la quiero (o lo quiero)!”, o bien , peor aún, se consideran actos hostiles, inspirados por la envidia, y se corresponden en consecuencia…" (pp. 38-39)
Patrick Süskind, Seix Barral, 2006

lunes, 13 de agosto de 2007

El placer de los sentidos



Definitivamente para mí el placer de los sentidos es algo sen-sa-cio-nal, maravilloso. Un gusto que debería explorarse más. En lugar de llegar al chaca chaca que dura dos, tres minutos si acaso, deberíamos explorar más a nuestra pareja.
¿A qué huele? Porque no huele igual en las axilas, en la entrepierna, en los brazos, o en el pecho. Cada parte del cuerpo desprende un olor distinto y si no viene encubierto por desodorantes o perfumes podemos ir descubriendo esos aromas íntimos y personales que hacen a cada individuo distinto.
¿A que sabe? mm esto es un deleite en muchos casos, probar su pecho, lamer su cuello, explorar con la lengua sus piernas, su espalda hasta sus pies. Y no me estoy refiriendo, aún, al consabido guagüis, que ese es punto y aparte. Estoy hablando de descubrir los sabores del otro, como un buen gourmet.
Evidentemente esto exige una exploración a través del tacto, pero evidentemente este sentido no se encuentra únicamente en las manos. Esta explotación puede implicar los roces, las caricias, el contacto de un cuerpo con el otro. Algo que a muchos de los hombres con los que he estado los pone loquitos es sentir mi barba recorriendo su cuerpo, explorando su cuello, su espalda, sus piernas, y de la misma forma, los hombres que tienen el cabello ligeramente largo pueden producir sensaciones indescriptibles cuando lo deslizan, apenas rozando por mi cuerpo.
Los sonidos también son gratificantes y estimulantes. Oír las palabras, los gemidos las expresiones que hace el hombre que está junto a mi, simplemente escuchar su respiración acelerada, o a veces acompasada. Es grato para mi el silencio, no tener música para poder escuchar a mi compañero y poder reconocer esos diferentes momentos durante el encuentro de los placeres.
Finalmente la vista, poder ver el cuerpo entero, pero también breves close up a su rostro, a sus nalgas, a su pene, a su espalda, a cada centímetro de su cuerpo que me debe satisfacer estéticamente y eso no tiene que ver con que tenga o no un cuerpaso sino con que realmente me llene la pupila.
Cuando placer nos otorgan los sentidos.

Fems


Es curioso esto que a tantos hombres les molesta, les pone nerviosos, les irrita. El afeminamiento. ¿Porqué a la mayoría le molesta tanto?
Todos los que somos gay sabemos que eso no tiene que ver necesariamente con la preferencia y sin embargo muchos se siguen sacando de onda y exigen que los sujetos con los que se relacionan no tengan nada de afeminados.
En realidad creo que tenemos temor de encontrarnos con nosotros mismos, encontrarnos con las exigencias de masculinidad que durante la infancia y la adolescencia escuchamos de los más diversos sujetos a nuestro alrededor y que incorporamos a nuestro subconsciente.
Quizás el darnos chance de reconocer esas partes femeninas que no queremos ver en nosotros mismos nos permitiría empezar a disfrutar de muchas cosas que siempre hemos querido tener pero que nos hemos negado ante el temor al rechazo.
Como la demostración de la afectividad, el poder abrazar a un amigo, pero no con palmadas fuertes y bruscas de los bugas, sino sintiendo su pecho, acariciando su espalda, deteniéndose en el cabello. Eso que nos morimos de ganas de hacer pero que no nos damos el menor permiso.
Como poder llorar, sin motivo aparente, suavemente, sintiendo las lagrimas que corren en nuestras mejillas, simplemente porque vimos un hermoso atardecer, porque nos conmovimos con una película, porque vimos una escena dramática de la vida cotidiana.
Y hay muchas otras cosas que nos gustan hacer pero que nuestro entorno considera como demasiado femeninas o como formas de afeminarnos y entonces, como somos bien hombrecitos, nos negamos esa oportunidad.
Yo les invito a que no lo hagan, a que se den esa oportunidad, a que disfrutemos nuestra parte femenina.

domingo, 12 de agosto de 2007

Alguien que me regale un clavo, porque tengo uno que no he podido sacar…


Quisiera conocer a ese hombre que pudiera sacarte de mi vida o al menos hacer más llevadero esto que siento y que por momentos me llena de desesperanza. No sé si ya he probado todo, pero si sé que he intentado muchas cosas para poder hacerte salir al menos de mis pensamientos, pero no he logrado mucho avance.

Hay días que agradezco no encontrarte y otros en los que me desespera no saber nada de ti. Cada día que pasa me doy cuenta de lo poco que represento en tu vida y racionalmente sé que eso debería ser suficiente para mandarte al agujero negro o al archivo muerto y seguir con mi vida, pero en esto no puedo ser racional.

Apenas ayer platicaba con mi pareja sobre un amigo que tiene años involucrado en una relación destructiva y decíamos “cómo no deja a ese tipo”, pero cuando volteo a verme a mi mismo me doy cuenta de las razones de ello.

La cuestión es que no hay razones, hay sentimientos, hay afectos, hay un bullicio en las entrañas entre las tripas y el corazón que no me deja en paz.

Cada vez que me cuentas de los hombres que llaman tu atención, de los hombres a los que deseas, de los hombres con los que te acuestas, siento como si cada uno de esos comentarios fueran como afiladas agujas que se van enterrando en mi torax, en mi abdomen.

Felizmente vuelvo a mi actividad intensa del trabajo, eso al menos me distraerá un poco, pues sé que el único remedio para esto es el tiempo, pero quien sabe cuanto sea necesario. Mientras tanto, seguiré poniendo mi cara de ecuanimidad y sonriendo ante todos los que quiero para que no te des cuenta de mi padecer.

Lo que la gente dice

Me he encontrado en los mensajes de las páginas de contactos una gran cantidad de expresiones de diverso tipo y estoy convencido de que quien las pone, con la intención de conocer a alguien, lo hace sinceramente.

Así me he encontrado que los hombres son o desean a alguien:

- Honesto
Fiel

Sincero
Busco pareja

Busco el amor
Aun creo en el amor
Busco relación estable

Soy buena onda
Cool
Sin malos rollos
No afeminado

Muy cariñoso
Soy directo
Muy guapo

Inteligente
Preparado
Con una amplia cultura

Sin embargo esto no necesariamente se traduce en una realidad al conocerlos, y no porque la gente sea mentirosa, sino porque los seres humanos somos volubles, hacemos cosas de acuerdo a las circunstancias, actuamos de acuerdo con la persona que nos relacionamos, podemos tener los gustos más extravagantes.

sábado, 11 de agosto de 2007

Las cosas que valen la pena


Es curioso descubrir como muchas de las cosas que realmente valen la pena las tenemos al alcance de la mano. Las relaciones de verdad, amigos, amantes, parientes incluso compañeros de trabajo con quienes podemos compartir mucho de la experiencia construida en la labor cotidiana.

Algunas veces vamos en pos de metas tan distantes que no volteamos a ver esas metas pequeñas, cercanas, que nos dan satisfacciones y nos pueden alegrar el día.

Muchas veces en mi día hago un alto y me pongo a ver mi entorno: los árboles, las calles, las personas, mi casa y descubro cosas que me satisfacen. También a veces me pongo a escuchar los sonidos que hay a mi alrededor y para ello apago la música y empiezo a escuchar un reloj, un auto a lo lejos, alguien que pasa caminando. A veces la música deja de ser algo grato y se convierte en algo invasivo y dejo de disfrutarla.

Muchas veces, en la noche o por la mañana muy temprano, cuando siento el cuerpo de mi compañero a mi lado en la cama, disfruto de sentirme acompañado calidamente por él.

Si a veces desea uno más de lo que tiene, quiere lo que no se ha podido alcanzar, corre uno en pos de lo que se ve a lo lejos, pero a veces hay que detenerse y ver lo que tiene uno al lado y que vale la pena, relaciones, cosas que también son producto de nuestro empeño, de nuestras ganas de alcanzar eso que ahora forma nuestro entorno.

Hay muchas cosas ahí que realmente valen la pena.

viernes, 10 de agosto de 2007

Salud bucal


Hoy me referiré a la salud bucal. Resulta que para muchos eso de que “tienes que ir al menos dos veces al año al dentista” era puro rollo que olvidabas apenas te librabas del último que te había torturado. Sin embargo con el tiempo vamos descubriendo que ese rollo cobra más sentido, sobre todo cuando vas aprendiendo que la boca te sirve para más que para comer, beber y hablar.

Ahora, en estos tiempos de ETS, ITS y todas esas cosas, necesitamos estar seguros de que no pescaremos alguna de esas porquerías, por lo menos mientras damos gusto al paladar.

He estado escuchando la cuestión de que para el sexo oral a fuerza hay que usar condón. Uff. En el mejor de los casos te consigues uno de sabor que dura menos que un chicle motita y eso cuando no te toca alguno con lubricante u otra cosa previamente untada. Total, que al final terminas saboreando el exquisito sabor del latex que yo no lo aguanto ni 10 segundos. La verdad con eso se acaba todo el encanto de la acción. Yo la verdad prefiero en ese caso evitar el sexo oral, al fin que queda el resto del cuerpo.

Sin embargo, para los que son gustosos succionadores tengo una buena noticia, resulta que me he enterado que si tienes una buena salud bucal es mínimo el riego que corres de infectarte con alguna de esas cosas. Mientras no tengas heridas, sufras de caries, gingivitis, o alguna otra cosa así, le puedes dar vuelo a la hilacha.

Así que ya tienes una buena razón para ir a ver al dentista y si te consigues uno como el mío pues tendrás mucha suerte, al menos a mi si me hacia estar una hora con la boca abierta admirando su belleza.

Eres gay bi o qué...


Resulta que cada vez es más difícil saber de que se trata esto. Me he encontrado recientemente a chicos que afirman ser bisexuales y todo porque quizás un día lleguen a fijarse en una chica, otros que nunca han estado con un chico pero les resulta interesante la idea. Alguien hace poco me dijo que le había gustado como un chico le había hecho sexo oral y que era mucho mejor que una mujer para hacerlo ¿de qué estamos hablando entonces?

Creo que eso de definirse se está volviendo complicado. De hecho he conocido a hombres que nunca reconocerían estar interesados por un hombre a pesar de que se den sus escapadas a sitios en los que pueden encontrar a alguno dispuesto a dejarse penetrar por ellos. En una ocasión, por ejemplo, conocí a un tipo que se veía muy rudo y que se paseaba por la alameda. Me dijo que estaba ahí para cotorrear un rato, que él no era puto pero que le gustaba el desmadre.

Así, cuesta cada vez más poder establecer qué es lo que identifica a alguien cuya preferencia se sale de las formas convencionalmente esperadas de la heterosexualidad.

¿nunca te ha pasado que vas caminando por un centro comercial y un tipo que va acompañado por su esposa te mira de una manera un tanto provocativa? Seguro que si.

Y estas cosas pueden llegar a ser hasta perturbadoras porque ni modo que le pidas un cigarro para ver si se puede ligar al tipo.

Tengo un amigo que me decía que los mejores ligues los había hecho en sitios bugas, donde había encontrado a tipos bastante dispuestos a entrarle a un encuentro sexual. Entonces ¿cómo podemos definirnos, a partir de qué?

Es evidente que en esto ya no cuenta el asunto de si los sujetos son afeminados o no pues lo que hasta hace poco era un asunto fundamental para recnocer a un gay pues ya no es valido, pues muchos de nosotros no tenemos prácticamente ningún rasgo que nos haga ver así.

Así que hoy más que nunca, caras vemos…

jueves, 9 de agosto de 2007

Juguetes sexuales


Me gustan los juguetes sexuales, creo que la mayoría, aunque no conozco muchos, pero me parecen divertidos. No sé si los usaría todos, o al menos no sé si los usaría como se espera que sean usados pero me parece que pueden aportar mucho a la diversión del momento.

Creo que parte del asunto es dejar de ser solemnes en el encuentro sexual, creo que eso hace complicado poder relacionarte con un hombre porque entre esa solemnidad y el nerviecito de cómo saldrá, si nos acoplaremos, si estaremos en nuestro mejor momento, si traje los condones, si tendré suficiente lubricante…las cosas de repente requieren algo que las haga más relajadas:

Qué tal una buena música, un espacio tranquilo, estar sin prisas, cómodamente instalados y porqué no?, algunos juguetes o elementos que puedan darle variedad al encuentro. ¿Qué tal un poco de chocolate liquido para ponerle a tu pareja en ese pecho velludo y convertirlo en tu mega golosina favorita? No suena mal ¿no es cierto? Un hielito puede despertar al más amodorrado jejeje. Pero también están los juguetes comerciales. Existen ahora unos preciosos penes cuya textura, color, tamaño, consistencia pueden hacer que una sesión de tres, sin los inconvenientes que eventualmente ello pudiera tener.

Recuerdo una de las escenas más eróticas que haya visto de un encuentro sexual buga. Fue en la película Better than chocolate en la que una joven muy intensa lleva a su amante a un sitio tranquilo para hacer el amor. En el momento en el que ella está siendo penetrada por él, ella toma un pequeño dildo y lo introduce por el ano de él. Obviamente él alcanza uno de los orgasmos más intensos que haya tenido en su vida (o al menos así lo interpreto yo)

Pero me parece que la lista de artilugios utilizables es infinita, casi cualquier ingrediente de cocina que te guste (creo que deberías evitar el picante), pero además las manos firmes de tu pareja mientras te enjabona puede ser otra experiencia inolvidable, un aceite para masaje, wow, fantástico. En fin, yo que tu le echaba más imaginación al asunto. Seguramente será divertido.

Circunciso o no


Recientemente escuche que alguien se refería al hecho de estar circuncidado o no como elemento importante en el momento de conocer a alguien potencialmente viable para tener relaciones sexuales y después me di cuenta de que en una de las páginas que suelo frecuentar, Manhunt, algunos de los hombres que tiene sus perfiles puestos ahí ponen esto como un rasgo importante tanto en el propio cuerpo como en el de las personas que desean conocer.

Esto me ha llamado la atención y me hizo recordar a alguien que valoraba mucho el hecho de que sus parejas sexuales estuvieran circuncidadas pues asi evitaba toparse con lo qu él llamaba “el requesón” en los penes ajenos, es decir, descubrir la falta de higiene en esos sujetos.

Creo que desde hace mucho tiempo un asunto al que ha estado ligado el tema de la circuncisión es el de la higiene pues se supone que los hombres que conservamos nuestro prepucio posiblemente no tuviéramos la suficiente higiene. Sin embargo, creo que ésta tiene que ver con la educación recibida en casa que con otra cosa.

Por mi parte yo no diría que son más bellos o más apetecibles unos u otros penes, para mi esto tiene que ver más con el sujeto que lo porta. Creo que si no me gusta un tipo, por más interesante o apetitoso que sea su pene, no podría desligar a ambos.

Pienso en este como en muchos otros aspectos relacionados con la estética corporal. Apenas hace unos días, definía en este blog el tipo de hombre que me gusta más, en ese momento creo que no me detuve a hablar acerca de los genitales, pero ahora sólo quisiera hacer unos breves señalamientos.

Odio, detesto ver a un hombre que se ha rasurado el vello pubico, es de las cosas que me parecen más desagradables y es muy posible que mi deseo erótico desaparezca ante ello. Ahí, como en el resto del cuerpo, me gustan los pelos, no importa si son poquitos o cortos, el chiste es que estén en su lugar. Prefiero a los hombres cuyo aspecto genital no contrasta con el resto de su cuerpo (pene demasiado oscuro con respecto al tono de la piel del resto del cuerpo por ejemplo)

Finalmente el prepucio es un elemento más para el juego sexual, creo que en nuestro país, al menos, hemos aprendido a darle su lugar y a incorporarlo dentro de las fantasías y prácticas sexuales.

En fin, en gustos se rompen géneros y para todos habrá.

martes, 7 de agosto de 2007

Tener amigos


Uno de las cosas que regularmente estamos pensando es que deseamos tener una pareja, hacemos muchisimos esfuerzos para lograrlo, una y otra vez hacemos intentos y algunos son capaces de hacer lo que sea para lograrlo, incluso enemistarse con las personas más cercanas si estas le advierten sobre el riesgo que podrían correr al involucrarse con determinada persona.

Sin embargo, las amistades son consideradas como menos importantes, pues no centramos en ellas nuestra cotidianidad, hasta que empezamos a darnos cuenta de lo mucho que los necesitamos.

No hay duda de que los afectos son complejos en nuestros corazones y constantemente nos hacen tan felices como desgraciados. Un amigo suele representar quien nos ayuda a levantarnos cuando nos caemos, quien pone su hombro para que lloremos y hasta quien nos ayuda a secar nuestras lágrimas cuando sufrimos.

Un amigo es a quien le podemos contar lo que a nuestra pareja no nos atrevemos. El involucramiento con los amigos es más fácil porque no nos compromete, no tenemos que quedar bien con ellos, simplemente siendo como somos nuestros amigos nos aceptan y agradecen nuestra sinceridad.

Sin embargo no es fácil tener amigos pues no siempre logramos congeniar con las personas que nos rodean. A veces sentimos que no compartimos ideas de cualquier tipo, políticas, religiosas, de nuestra sexualidad, etcétera, y eso hace que no nos sintamos a gusto con alguien y lo evitemos.

Otras veces “no hay química” y entonces no logramos establecer una amistad, preferimos hacer la típica afirmación “nos hablamos”, una manera elegante de decir, no tengo ganas de platicar contigo ahora, en otro momento quizás.

Cuando realmente hemos establecido una amistad sincera es cuando podemos decirle a la otra persona “esta semana no pero nos vemos la otra, sale?” y no hay mortificaciones, ni molestia.

Estoy seguro que la amistad es la más noble de las relaciones, en la que más se entrega uno sin esperar nada a cambio, en la que se entrega uno sin temor. Sin duda es un gran tesoro que muchas veces no sabemos aquilatar.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Water


Ayer fui a ver una película que me gustó mucho Water. Una producción de Canadá/India, dirigida por Deepa Mehta.

Es una historia ubicada en la India de Gandhi, por 1938, y cuenta cómo vivían las mujeres que quedaban viudas, de acuerdo con las tradiciones ancestrales de ese país.

Retrata una situación bastante patética de muchas mujeres que desde muy niñas quedaron en esa condición a partir de los matrimonios arreglados entre familias.

Una de las circunstancias que se evidencian en esa película y que está constantemente presente en muchas sociedades es el hecho de que las mujeres se convierten en moneda de cambio para el mantenimiento del orden económico de la sociedad.

La película además tiene una música extraordinaria, realmente me pareció muy bella, aunque debo decir que el soundtrack esta algo caro.

Una película que lamentablemente en México ha pasado desapercibida como muchas otras producciones de gran calidad que no entran ampliamente a los circuitos comerciales en los que están las cintas gringas. Es una pena que sea de una manera hasta clandestina se podría decir, que se encuentran esta cintas en unas cuantas salas del D.F. y pues los que solemos andar en el interior de la república pues ni pensar en alcanzar a ver buen cine.

Realmente una cinta recomendable.

Me gustas o no me gustas


Hace unos días estuve pensando en esto de los gustos en relación con las personas con las nos relacionamos. ¿cómo se construye el gusto? ¿Porqué alguien que me parece muy atractivo anda suspirando por otro sujeto que me parece espantoso? Pues dice el dicho que en gustos se rompen géneros y creo que hay mucho de eso en esto de cómo nos relacionamos.

Cuando decimos a mi me gustan los hombres así y asado y luego volteamos a ver a quienes han sido nuestras parejas, galanes o novios podemos darnos cuenta de que en muchas ocasiones no se cumplieron nuestras expectativas estéticas.

Resulta que a mi por ejemplo me gustan los hombres jóvenes 26 a 32 años, no muy altos, muy velludos, de preferencia de barba y bigote, tiernos, dulces, cariñosos, sexys, muy sonrientes, de muy buen humor, preparados, con platica interesante, etcétera, etcétera. Sin embargo creo que muy pocas, realmente muy pocas ocasiones me he encontrado a un sujeto que reúna todas esas características. Me he encontrado a tipos muy velludos pero bastante mayores, a otros jóvenes pero sin tema de conversación, a unos muy sexys pero arrogantes; en fin que eso de encontrar al hombre ideal corresponde a los cuentos de fantasía.

Es por ello que vamos estableciendo relaciones no con esa imagen fantástica sino con sujetos reales que despiertan nuestro interés quizás físico y después vamos encontrando algunas otras características que nos agradan o por el contrario, nos cae bien alguien y con el trato podemos irnos encariñando y viendo cada vez más agradable su sonrisa o sus ojos.

Creo que el problema es cuando nos aferramos a querer encontrar al hombre ideal porque entonces si pueden pasar años y nunca llena por completo el modelo que nos construimos en la cabeza. En ocasiones me he encontrado a sujetos que parecían llenar muchas de mis expectativas, cumplían muchos de las características que a mi me agradan pero…el chiste es que esto sea recíproco. Así me he encontrado con toda clase de respuestas: estas muy ruco, estas demasiado joven, estas pasado de peso, te ves muy flaquito, no me agrada tu forma de pensar, estas demasiado elevado para mi, etcétera, etcétera.

Así que, creo que tendríamos que poner los pies en la tierra y voltear a nuestro alrededor. Resulta que muchas veces estamos rodeados de gente muy bella en todos los sentidos y no la hemos visto por andar buscando al ideal. Dejemos que el príncipe azul siga cabalgando y vivamos nuestro día apreciando lo que tenemos.