domingo, 12 de agosto de 2007

Alguien que me regale un clavo, porque tengo uno que no he podido sacar…


Quisiera conocer a ese hombre que pudiera sacarte de mi vida o al menos hacer más llevadero esto que siento y que por momentos me llena de desesperanza. No sé si ya he probado todo, pero si sé que he intentado muchas cosas para poder hacerte salir al menos de mis pensamientos, pero no he logrado mucho avance.

Hay días que agradezco no encontrarte y otros en los que me desespera no saber nada de ti. Cada día que pasa me doy cuenta de lo poco que represento en tu vida y racionalmente sé que eso debería ser suficiente para mandarte al agujero negro o al archivo muerto y seguir con mi vida, pero en esto no puedo ser racional.

Apenas ayer platicaba con mi pareja sobre un amigo que tiene años involucrado en una relación destructiva y decíamos “cómo no deja a ese tipo”, pero cuando volteo a verme a mi mismo me doy cuenta de las razones de ello.

La cuestión es que no hay razones, hay sentimientos, hay afectos, hay un bullicio en las entrañas entre las tripas y el corazón que no me deja en paz.

Cada vez que me cuentas de los hombres que llaman tu atención, de los hombres a los que deseas, de los hombres con los que te acuestas, siento como si cada uno de esos comentarios fueran como afiladas agujas que se van enterrando en mi torax, en mi abdomen.

Felizmente vuelvo a mi actividad intensa del trabajo, eso al menos me distraerá un poco, pues sé que el único remedio para esto es el tiempo, pero quien sabe cuanto sea necesario. Mientras tanto, seguiré poniendo mi cara de ecuanimidad y sonriendo ante todos los que quiero para que no te des cuenta de mi padecer.

1 comentario:

Yorch dijo...

¿Sabes?, hoy justamente pensé y escribí algo acerca de lo mucho que podemos cambiar en muy poco tiempo.
Yo me aseguraba a mí mismo cuando era muy joven que no iba a caer en situaciones como las que describes... Pero así es la vida, hay personas que se clavan muy profundo y a veces ni siquiera lo podemos explicar.
Alguien por ahí me dijo: "Bienvenido al mundo real..."