Plop! Extraño sonido este. ¿qué puede recordarle a uno algo así? Bueno en primer lugar el sonido de un corcho al destapar una deliciosa botella de vino. Y más que la botella, lo que conlleva disfrutar y compartir ese vino, seleccionado con mucho cuidado para la ocasión y que puede ser el preludio de una noche intensa, por ejemplo, y en la que se puede gozar de todos los placeres de la carne...o de otros manjares, por supuesto.
Plop! Ambos han saboreado una parte sensible del cuerpo del otro, las bocas aunque dispuestas a seguir con su empeño deben retirarse por unos segundos antes de seguir, plop! puede oírse mientras unos ojos concentrados observan lo que acaban de dejar de saborear a través del gusto.

Plop! Un poco avanzada la noche, esta onomatopeya me recuerda otra acción que no necesariamente hace este sonido pero que podría hacerlo. Cuando haz disfrutado de esa noche intensa y sientes como poco a poco, suavemente, se retira ese hombre de tu cuerpo y sientes como se distiende nuevamente esa parte anular de tu cuerpo que ha gozado al recibir al otro.
Plop! finalmente cuando de repente te das cuenta de que hace tres estaciones que te tenias ue haber bajado del metro y por venir soñando no te haz dado cuenta de dónde andas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario