
¿A qué me refiero con esta idea? Hace tiempo que he pensado en esta figura porque me parece que pinta de extremo a extremo lo que muy comúnmente hacemos en nuestras relaciones afectivas.
Es un hecho de que la mayoría de las personas estamos buscando establecer o mantener relaciones afectivas y especialmente relaciones de pareja. La manera de lograrlo, las estrategias que usamos son muy diversas pues cada quien va a aprendiendo a partir de la experiencia, que cosas son las que mejor les funciona.
Algunas personas usan el atractivo físico por ejemplo, y ponen muchos de sus esfuerzos en mantener en las mejores condiciones, esa que es su tarjeta de presentación. Usan cualquier cantidad de cremas, de maquillaje, de anabólicos, de ejercicios, hasta de operaciones para que esa imagen sea insuperable por el mayor tiempo posible.
Otros se dan cuenta de que “rollo mata carita” y entonces también hacen muchos esfuerzos para tener un discurso, actualizado, atractivo, novedoso y en algunos casos hasta graciosos.
Como sea, hacemos todo lo posible por lograr que la persona que nos agrada “pique el anzuelo”. El problema es el siguiente paso que hay que dar. Ahí es donde se encuentra el elemento al que me estoy refiriendo.
Muchos de nosotros una vez que tenemos en nuestras manos una incipiente relación empezamos a hacer cosas que consciente o inconscientemente llevará a un desastre a esa relación.
La cuestión es ¿porqué hacemos esto? ¿qué nos lleva a echar por la borda a esas relaciones?. Esa por supuesto es una cuestión difícil de explicar pues cada quien tenemos diferentes razones para hacer esto pero suelen estar relacionadas con baja autoestima que se traduce en una idea de que algo tan agradable, algo tan importante que hemos logrado es algo que no merecemos y entonces vamos haciendo una serie de cosas que terminan por destruir eso que con tanto trabajo logramos.
Mi exhorto es que reflexionemos como establecemos relaciones afectivas y qué hacemos para mantenerlas en las mejores condiciones.
Es un hecho de que la mayoría de las personas estamos buscando establecer o mantener relaciones afectivas y especialmente relaciones de pareja. La manera de lograrlo, las estrategias que usamos son muy diversas pues cada quien va a aprendiendo a partir de la experiencia, que cosas son las que mejor les funciona.
Algunas personas usan el atractivo físico por ejemplo, y ponen muchos de sus esfuerzos en mantener en las mejores condiciones, esa que es su tarjeta de presentación. Usan cualquier cantidad de cremas, de maquillaje, de anabólicos, de ejercicios, hasta de operaciones para que esa imagen sea insuperable por el mayor tiempo posible.
Otros se dan cuenta de que “rollo mata carita” y entonces también hacen muchos esfuerzos para tener un discurso, actualizado, atractivo, novedoso y en algunos casos hasta graciosos.
Como sea, hacemos todo lo posible por lograr que la persona que nos agrada “pique el anzuelo”. El problema es el siguiente paso que hay que dar. Ahí es donde se encuentra el elemento al que me estoy refiriendo.
Muchos de nosotros una vez que tenemos en nuestras manos una incipiente relación empezamos a hacer cosas que consciente o inconscientemente llevará a un desastre a esa relación.
La cuestión es ¿porqué hacemos esto? ¿qué nos lleva a echar por la borda a esas relaciones?. Esa por supuesto es una cuestión difícil de explicar pues cada quien tenemos diferentes razones para hacer esto pero suelen estar relacionadas con baja autoestima que se traduce en una idea de que algo tan agradable, algo tan importante que hemos logrado es algo que no merecemos y entonces vamos haciendo una serie de cosas que terminan por destruir eso que con tanto trabajo logramos.
Mi exhorto es que reflexionemos como establecemos relaciones afectivas y qué hacemos para mantenerlas en las mejores condiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario