
Siendo como somos, una cultura visual, el lenguaje corporal sin duda tiene una enorme importancia en nuestras relaciones sociales. A partir de éste podemos darnos cuenta de qué reacciones producimos en nuestros interlocutores: risa, enojo, tristeza, etcétera. Tanta importancia tiene y se le ha reconocido, que para nuestros diálogos a través del msn se inventaron los emoticones, con los que precisamente se intenta emular esa forma de lenguaje.
Sin embargo, como en muchas otras formas de comunicación, puede haber múltiples problemas, producto de circunstancias tan diversas como que no conozcamos un lenguaje particular, ya sea porque nos encontramos fuera de nuestra propia cultura o porque se trate de uno especializado, como el de los que utilizan el lenguaje de señas. Sin embargo no es la única razón para ello. Hay ocasiones en que nuestro interlocutor o nosotros mismos hacemos una lectura equivocada de los gestos o señales utilizados para enfatizar o simplemente expresar algo.
Algo bastante complicado es cuando nos encontramos frente a una persona muda gestualmente, como un amigo mío que muchas veces me hace sentir inseguro de nuestra comunicación porque en su rostro solo existe o la sonrisa o una seriedad a prueba de toda expresividad. Nunca hace una mueca, no expresa ira, dolor, aflicción, raba, asombro, excitación, nada.
Lo más difícil es cuando hemos tenido algunos encuentros sexuales, que para mi han sido bastante satisfactorios, el no emite un sonido, no muestra deseo, placer. Intuyo que se siente excitado por la rigidez de su miembro, pero más allá de eso no han nada que me indique su placer. Después puede decir que se sintió a gusto, que le gustó, con la misma seriedad que dice que tuvo un buen día, o que comió a gusto.
Resulta francamente desconcertante para mí esa su forma de ser, y sin embargo tengo muy claro que así es él. Creo que no lo puedo hacer que exprese más. Aún cuando siente cosquillas, esboza una leve sonrisa e inmediatamente vuelve a su seriedad habitual.
Me parece que como en el caso de los sujetos sordomudos, su lenguaje es diferente al mío, y ello me hace complicado comunicarme con él, sin embargo sé que es un hombre tierno y afectuoso, a su modo. Es con esto que quiero decir que siempre tenemos que aprender a comunicarnos con diversos lenguajes y en la vida privada estos se tienen que diversificar para tener un diálogo efectivo con las personas que nos interesan y amamos o estimamos.