
Recientemente tuve una experiencia muy desagradable y triste a la vez que les voy a relatar.
Hace tiempo conocí a través de una página de contactos de internet, a un chico muy joven de una ciudad del estado de Veracruz, que con el tiempo se hizo mi amigo. Él, aunque tímido al principio, se convirtió en una persona muy interesante para platicar y aprender muchas cosas acerca de internet. De vez en cuando coqueteábamos, de vez en cuando nos echábamos nuestras respectivas flores, creo que nos caíamos bastante bien.
Él buscaba ante todo a una pareja, y aparentemente la quería fuera de su ciudad. A mí me parecía complicado el asunto y algunas veces llegue a comentar el asunto. Por supuesto yo estaba descartado porque él sabía que yo tengo pareja, y aunque mi relación es abierta, esto estaba fuera de nuestras expectativas.
Un día me dijo que había conocido a un hombre en el norte del país, también por internet, y que habían empezado a encontrarse, pues el norteño había viajado alguna vez a ver a su joven enamorado. Mi amigo, que recién empezaba sus estudios de licenciatura, logró convencer a sus padres de que lo dejaran ir a estudiar a la ciudad en la que vive su novio, obviamente sin hablar de esa relación.
Mi amigo era feliz, con sus problemas por supuesto, pues resultaba ser bastante celoso con el novio, quien quería seguir viendo a sus amigos y hacer su vida como lo solía hacer antes de la llegada del novio. Mi amigo estaba desesperado hasta que se le ocurrió la genial idea de que quería ir a Coahuila a formalizar su relación, de acuerdo con la legislación de ese estado. Incluso llegó a pedirme que fuera para ser su testigo.
Pasó el tiempo y mi amigo parecía feliz aunque de vez en cuando seguía picándome, coqueteándome e incluso llegó a proponerme que nos viéramos en un sitio en el centro del país para conocernos. Para mí eso era sólo una fantasía de su parte, pero seguía el juego que siempre se quedó sólo en eso.
Alguna vez me presentó al susodicho por msn y nos saludamos muy correctamente, como debe de ser, pero por supuesto no llegamos a hacer amistad él y yo.
Un día, me saludó mi amigo y me preguntó que si me gustaría ir a bailar. Por supuesto, le dije, claro que me gustaría. De repente empezaron a aparecer insultos y recriminaciones por estar coqueteando. Aparentemente el que estaba en la cuenta de mi amigo no era él sino su pareja que me había tendido una trampa para después echarme en cara eso. Nos hicimos de palabras y finalmente nos desconectamos borrando los respectivos perfiles de msn.
Fue muy triste este evento porque teníamos ya más de dos años de ser amigos y aunque nunca se dio la posibilidad de encontrarnos en persona, platicar con él era agradable. Pienso en las varias ocasiones que me he encontrado con que los amigos con los que suelo platicar, le dan acceso a sus cuentas a sus respectivos novios. No sé cuál es la intención pero siempre me ha parecido una falta de respeto para el interlocutor que finalmente no tiene la certeza de saber con quién está hablando. Me parece que en este como en la mayoría de los casos, los celos además de no aportar nada, solamente sirven para destruir, parejas, amistades, relaciones importantes que poco a poco va uno desarrollando a lo largo de la vida.
Hace tiempo conocí a través de una página de contactos de internet, a un chico muy joven de una ciudad del estado de Veracruz, que con el tiempo se hizo mi amigo. Él, aunque tímido al principio, se convirtió en una persona muy interesante para platicar y aprender muchas cosas acerca de internet. De vez en cuando coqueteábamos, de vez en cuando nos echábamos nuestras respectivas flores, creo que nos caíamos bastante bien.
Él buscaba ante todo a una pareja, y aparentemente la quería fuera de su ciudad. A mí me parecía complicado el asunto y algunas veces llegue a comentar el asunto. Por supuesto yo estaba descartado porque él sabía que yo tengo pareja, y aunque mi relación es abierta, esto estaba fuera de nuestras expectativas.
Un día me dijo que había conocido a un hombre en el norte del país, también por internet, y que habían empezado a encontrarse, pues el norteño había viajado alguna vez a ver a su joven enamorado. Mi amigo, que recién empezaba sus estudios de licenciatura, logró convencer a sus padres de que lo dejaran ir a estudiar a la ciudad en la que vive su novio, obviamente sin hablar de esa relación.
Mi amigo era feliz, con sus problemas por supuesto, pues resultaba ser bastante celoso con el novio, quien quería seguir viendo a sus amigos y hacer su vida como lo solía hacer antes de la llegada del novio. Mi amigo estaba desesperado hasta que se le ocurrió la genial idea de que quería ir a Coahuila a formalizar su relación, de acuerdo con la legislación de ese estado. Incluso llegó a pedirme que fuera para ser su testigo.
Pasó el tiempo y mi amigo parecía feliz aunque de vez en cuando seguía picándome, coqueteándome e incluso llegó a proponerme que nos viéramos en un sitio en el centro del país para conocernos. Para mí eso era sólo una fantasía de su parte, pero seguía el juego que siempre se quedó sólo en eso.
Alguna vez me presentó al susodicho por msn y nos saludamos muy correctamente, como debe de ser, pero por supuesto no llegamos a hacer amistad él y yo.
Un día, me saludó mi amigo y me preguntó que si me gustaría ir a bailar. Por supuesto, le dije, claro que me gustaría. De repente empezaron a aparecer insultos y recriminaciones por estar coqueteando. Aparentemente el que estaba en la cuenta de mi amigo no era él sino su pareja que me había tendido una trampa para después echarme en cara eso. Nos hicimos de palabras y finalmente nos desconectamos borrando los respectivos perfiles de msn.
Fue muy triste este evento porque teníamos ya más de dos años de ser amigos y aunque nunca se dio la posibilidad de encontrarnos en persona, platicar con él era agradable. Pienso en las varias ocasiones que me he encontrado con que los amigos con los que suelo platicar, le dan acceso a sus cuentas a sus respectivos novios. No sé cuál es la intención pero siempre me ha parecido una falta de respeto para el interlocutor que finalmente no tiene la certeza de saber con quién está hablando. Me parece que en este como en la mayoría de los casos, los celos además de no aportar nada, solamente sirven para destruir, parejas, amistades, relaciones importantes que poco a poco va uno desarrollando a lo largo de la vida.
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