
Hoy me puse en contacto con un chico con quien no había platicado antes. Nuestra conversación al principio fue un tanto extraña pues lo primero que hizo fue pedirme mis datos generales: nombre, edad y ubicación. Me reí un poco por lo directo de la pregunta y le respondí intentando relajar la conversación.
Así, empezamos a platicar de generalidades brevemente hasta que volvió a llevar la plática al asunto que era de su interés.
Me preguntó que si tenia familia (sic), lo que le interesaba era que si estaba casado y tenia hijos. Le dije que no, por supuesto. Luego me preguntó que si me gustaba el sexo y que si prefería dar o recibir (¿) Efectivamente se refería a la penetración.
De ahí derivó a que tenía mucha curiosidad por el tema de la penetración y finalmente soltó lo que andaba queriendo decir “¿no podrías tu quitarme lo virgen, penetrándome?”
Podría causar risa el asunto, ciertamente en un primer momento resulta bastante cómico el asunto, sin embargo el asunto es en serio y ahí pierde su comicidad.
Después de esto pues quería que en ese instante definiéramos lugar, fecha, hora para un encuentro. Me sentí un poco agobiado pues se volvió bastante insistente.
Debo confesar que sentí muchas dudas al respecto. Aparentemente para él resultaba muy claro lo que buscaba y con quién quería hacerlo. Incluso me pidió que lo hiciéramos en mi casa.
Esto me hizo pensar en mi reticencia a tener relaciones con personas con quienes ni siquiera he sostenido una conversación. Me parece como que un mínimo de cordialidad poder tener un encuentro con alguien que al menos se que me cae bien, no sé.
Quizás soy conservador en ese aspecto, pero de repente se me figuró que quería que lo descorchara jajajaja
Así, empezamos a platicar de generalidades brevemente hasta que volvió a llevar la plática al asunto que era de su interés.
Me preguntó que si tenia familia (sic), lo que le interesaba era que si estaba casado y tenia hijos. Le dije que no, por supuesto. Luego me preguntó que si me gustaba el sexo y que si prefería dar o recibir (¿) Efectivamente se refería a la penetración.
De ahí derivó a que tenía mucha curiosidad por el tema de la penetración y finalmente soltó lo que andaba queriendo decir “¿no podrías tu quitarme lo virgen, penetrándome?”
Podría causar risa el asunto, ciertamente en un primer momento resulta bastante cómico el asunto, sin embargo el asunto es en serio y ahí pierde su comicidad.
Después de esto pues quería que en ese instante definiéramos lugar, fecha, hora para un encuentro. Me sentí un poco agobiado pues se volvió bastante insistente.
Debo confesar que sentí muchas dudas al respecto. Aparentemente para él resultaba muy claro lo que buscaba y con quién quería hacerlo. Incluso me pidió que lo hiciéramos en mi casa.
Esto me hizo pensar en mi reticencia a tener relaciones con personas con quienes ni siquiera he sostenido una conversación. Me parece como que un mínimo de cordialidad poder tener un encuentro con alguien que al menos se que me cae bien, no sé.
Quizás soy conservador en ese aspecto, pero de repente se me figuró que quería que lo descorchara jajajaja
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